El pasado lunes 22 de junio, Ignacio de las Heras y Rubén Arranz, recibieron en Zamora sendos reconocimientos como "Joven Valor" de la gastronomía regional. El acto estuvo enmarcado dentro del programa Sabores 09, en el "II Congreso de la Gastronomía Regional" organizado por la Junta de Castilla y León. Los diplomas valoran tanto su trayectoria profesional como su aportación a la gastronomía de la región.
Nacho estudió cocina en la Escuela de Hostelería de Castilla y León ubicada en Soria y desde entonces ha desarrollado su profesión a lo largo y ancho del país, pasando por restaurantes en Barcelona, Madrid y Pamplona. En la actualidad es jefe de cocina del restaurante "La Vinícola" del hotel NH Palacio del Duero, en la capital Zamorana, donde reside desde hace siete años.
Rubén se licenció en Historia por la Universidad de Salamanca, pero desde muy joven ha estado vinculado al restaurante "El Henar" de la localidad, donde trabaja como director de sala. Tiene estudios superiores de sumillería y durante un breve periodo ejerció de jefe de sala en el Restaurante Ramiro's, único establecimiento que hoy luce una estrella michelín en la provincia de Valladolid. También tiene certificado como formador y ha desarrollado cursos de orientación laboral y hostelería en la región. En la actualidad es presidente de la asociación de hosteleros de Cuéllar y comarca "Paladar de Pinares".
El congreso se calusura hoy martes 23 de junio y por su mesa han pasado las mejores figuras de la gastronomía castellano-leonesa, tanto elaboradores, como investigadores y divulgadores.
martes 23 de junio de 2009
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6 comentarios:
Enhorabuena Rubén
Enhorabuena Rubén! me alegro mucho.
Un beso.
Meryem
Enhorabuena a los dos¡¡¡
En Cuellar tenemos al Cristiano Ronaldo y Kaká (el futbolista, no hagais chistes) de la gastronomia.
Aunque lo de jovenes valores...
DAVID V.
Gracias compis de MK, jesus y meryem. Velas, estoy contigo. Marché a Zamora a recoger el reconocimiento pensando, ingenuo de mi, que podría ser comestible. Me vine con un recetario colgado del pecho y una cartulina firmada por la consejera que decía aquello de "joven". Sin duda Zamora no se tomó en una hora, pero mereció la pena intentarlo por tan sublime piropo a mis treinta y cinco tacos. Ahora creo en las canas y en la Virgen del Henar.
GUAPISIMOSSSSSSSS ¡¡¡¡ Rubén cuando vuelves a Zamora??
¡Enhorabuena!
Rubén nos tienes abandonados en tu blog. Espero que nos cuentes cosas.
El próximo otoño, volveremos con unos amigos a pasar unos días por esas tierras.
Con permiso enlazo este blog en el mío.
Saludos y ¡Chin-chin!
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